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sábado, 10 de mayo de 2014
Huevos rellenos al estilo de mamá
Lo prometido es deuda, y como ya os dije en Semana Santa en facebook, por fin he descargado la cámara y ya os puedo poner la receta de los huevos rellenos.
¿Y por qué al estilo de mamá? pues porque así los hacía mi madre. De vez en cuando, se sentaba después de comer a la mesa de la salita y se ponía a hacer huevos para la noche, ya que sabía que a mi hermana le gustaban mucho, bueno, también a los demás, pero principalmente a ella, y mientras veía la tele los iba rellenando.
Son muy sencillos de hacer, en un rato están preparados, pero... duran aún menos, así que ya que os ponéis, haced una buena cantidad.
HUEVOS RELLENOS AL ESTILO DE MAMÁ
Ingredientes:
- 12 huevos
- 3 latas pequeñas de atún
- mayonesa
- un frasco de tomate frito
Preparación:
Cocemos los huevos, los enfriamos y los pelamos debajo del grifo, para facilitarnos el trabajo.
Cortamos los huevos a lo largo y separamos las yemas
Reservamos las claras y pasamos a hacer la mezcla: aplastamos con un tenedor los 2/3 de las yemas, es decir, aplastamos 8 yemas y dejamos 4 enteras. Escurrimos las latas de atún y ponemos dos cucharadas de mayonesa
Mezclamos bien y rectificamos de mayonesa si hace falta. Tiene que quedar como una pasta
Rellenamos las claras con esta mezcla, repartiéndola bien
Cubrimos cada pieza con una cucharada bien colmada de mayonesa
Y a continuación ponemos el tomate frito
Tomamos las yemas reservadas y las desmenuzamos con un rallador o con las manos, las ponemos por encima del tomate.
Guardamos en el frigorífico hasta la hora de consumir. Servir bien fresquitos
¡¡¡Buen provecho!!!
sábado, 14 de diciembre de 2013
Sopa roja
Hace unos días leí un comentario en un blog en el que se preguntaban cómo debían ser los antedichos blogs, si debían ser más textuales o más visuales, si había que ir al grano o se podía "divagar" de alguna manera, si debía primar sólo la información o se podía dar rienda suelta a ciertos sentimientos.
Me hizo gracia porque a veces una se plantea si lo que hace está bien o no, si interesa a los demás o no, si el número de visitas o de comentarios es directamente proporcional al cariño con que haces una entrada....
Había opiniones para todos los gustos, como era de esperar, pero había un comentario en el que alguien decía que lo que quería era la receta directamente y que se olvidaran de la palabrería. Me hizo pararme a pensar, y yo, que si algo soy es respetuosa, me aguanté las ganas de contestarle, porque al fin y al cabo cada uno opina como siente. Y a mí me gusta leer lo que escriben los demás, ya que si alguien se abre a nosotros, pienso que al menos debemos pararnos un ratito a ver cómo sienten.
Me surgió entonces una duda: ¿debemos hacer lo que queremos o lo que quieren los demás?, es decir, ¿debemos decir, contar, mostrar lo que sentimos o aquello que esperan de nosotros?, en definitiva ¿el blog es mío o es ajeno?.
Cuando me pregunto, yo suelo contestarme sola, así que me dije que si hice un blog es porque deseaba contar cosas, enseñar cosas, que alguien más pudiera disfrutar de lo que hago o cuento, que tengo activados los seguidores y el número de visitas porque a mi niña le hacía ilusión ( y no quiere decir que no lo agradezca) y a mí me hacer saber que no estoy sola, pero no gano dinero por el número de ellos...
Por lo que ya sabéis: si sólo queréis la receta, os vais directamente a ella, si queréis leer lo que pongo antes lo leéis (si os agrada mejor), si queréis comentar lo hacéis y si no, pues no, que yo no me enfado, porque yo tampoco puedo dejar siempre comentarios allá donde voy. Y al final te alegran el día cuando recibes en una entrada un comentario anónimo que te dice "Gracias desde Canadá".
Pero ahora nos vamos con esta receta que oí en la radio hace mucho tiempo. Ya no recuerdo ni cómo se llamaba, pero mis niños le empezaron a llamar "la sopa roja" cada vez que me la pedían. ¡A ver si os gusta tanto como a ellos!
SOPA ROJA
Ingredientes:
- 1 berenjena
- 1 calabacín
- 1 trozo de calabaza
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 lata de tomate triturado grande
- aceite de oliva
- sal y pimienta blanca
- caldo o agua
- huevos cocidos
- jamón picado.
Preparación:
Se pican la cebolla y los ajos y las verduras se lavan y se cortan en trozos.
Ponemos a calentar el aceite en una olla y rehogamos la cebolla y los ajos picados, agregándole a continuación el tomate triturado.
Cuando cueza unos 10 minutos, removiendo a menudo para que no se agarre el tomate, añadimos el calabacín, la berenjena y la calabaza. Se remueve bien unos minutos, para que se mezcle todo, y se cubre con caldo o agua.
Dejamos cocer hasta que la verdura esté tierna y bien integrada ( unos 30 min). Apagamos el fuego y lo trituramos (¡cuidado con las salpicaduras que quema bastante!)
Servimos y agregamos huevo y jamón picados al gusto.
Como se puede ver bien sencilla y muy buena...
¡¡¡Buen provecho!!!
domingo, 10 de noviembre de 2013
Revuelto para un día "sin"
Sin haber ido a la compra, sin ganas de pasarme mucho tiempo en la cocina porque tengo un catarro que no me aguanto, sin ganas de pensar en qué cocinar, ...
Pero a pesar de los los "sin" hay que comer y, lo que es peor, hay que dar de comer a los demás, por lo que aprovechando que es un día sin marido, que en una casa siempre hay laterío y que tenía dos cartones de huevos, pues a pillar lo que hay y en veinte minutitos, un plato apetitoso.
REVUELTO PARA UN DÍA "SIN"
Ingredientes:
- 2 latas de judías verdes
- 1 lata de champiñones
- 1 cajita de bacon en tiras
- 5 huevos
- 5 dientes de ajo
- aliño de pinchitos
- aceite de oliva
- sal
Preparación:
Calentamos en una sartén el aceite y ponemos los ajos fileteados o picados, según nos guste, cuando aún no hayan cogido color ponemos el bacon y le damos unas vueltas
Añadimos las judías verdes y los champiñones después de enjuagados y escurridos y lo rehogamos todo, rectificando de sal si hiciera falta. La lata que tenía era de champiñones enteros, así que los corté en trozos, pero da menos trabajo ponerlos laminados
Agregamos el aliño de pinchitos y los huevos mientras removemos constantemente hasta que esté cuajado.
Yo no aprobaría con este plato ninguno de esos concursos culinarios que están apareciendo por ahí, porque a mí los revueltos me gustan sequitos, el huevo poco hecho me da repeluco (y a los niños también), pero que cada uno lo deje como le guste.
¡¡¡Buen provecho!!!
martes, 23 de abril de 2013
Habas fritas con huevo
Hay que aprovechar que estamos en temporada de habas. No sé a vosotros pero a mí me encantan las habas, y sobre todo me gustan crudas.
Cada vez que estoy preparando las habas me acuerdo de mi madre, sentada y picando las habas, mientras nos reñía porque escogíamos las más hermosas y abríamos las vainas para comernos los granos. Al final se resignó y lo único que nos pedía es que las vainas no las tiráramos sino que se las dejáramos para prepararlas con el resto. Mis hijos no han heredado esto de mí, pero me basto yo sola para comérmelas mientras las pico...
En casa siempre se han comido las habas con la vaina, de hecho mi hermana lo que deja son los granos, y recuerdo la sorpresa de mi marido (bueno, aún era novio) cuando las comió por primera vez en mi casa, acostumbrado a comer siempre los granos solamente y congelados, al final le ha cogido el gusto, no le quedaba otro remedio...
Para hacer esta receta lo único imprescindible son las habas, la cebolla fresca y los huevos. Lo de la cebolla es esencial porque, aunque lo podemos hacer con cebollas normales, el gusto que le da las frescas no tiene comparación, y ya después le añadimos lo que queramos, yo suelo ponerle jamón, o beicon, por los niños, para que le dé otro gusto, y a veces hasta chorizo si no tenía otra cosa, pero como más me gustan es fritas con su cebolleta y los huevos, nada más.
HABAS FRITAS CON HUEVO
Ingredientes:
- 1 kilo y medio de habas frescas
- 3 ó 4 cebolletas frescas
- 4 huevos
- jamón, beicon o lo que nos apetezca
- aceite de oliva
- sal
Preparación:
Comenzamos preparando las habas: para ello les quitamos las puntas y las hebras laterales, y las vamos picando y echándolas en un bol con bastante agua fría para limpiarlas y espabilarlas. Mientras están en el agua ponemos una olla con agua al fuego y, cuando comience a hervir, le añadimos sal y ponemos las habas escurridas. Dejamos que cuezan hasta que estén tiernas, quitándole la espuma que sueltan.
Una vez que estén en su punto, se ponen en un escurridor hasta que veamos que no sueltan agua. Esto se puede dejar hecho el día anterior si no vamos a poder hacerlo todo el mismo día, o si vemos que se nos van a estropear las habas, así durarán un poco más sin ponerse feas.
En una sartén grande o una cacerola plana ponemos aceite, lo suficiente para cubrir el fondo, pero que no haya demasiado. Lo calentamos y ponemos las cebolletas después de limpiarlas y picarlas, le añadimos un poco de sal y las rehogamos bien a fuego lento, removiendo de vez en cuando.
Agregamos el jamón, yo hoy no tenía, así que le puse beicon. Movemos bien un par de minutos.
Ponemos las habas bien escurridas y las vamos removiendo hasta que estén bien fritas.
Añadimos los huevos: yo los echo enteros y los rompo en la sartén mientras voy removiendo, pero se pueden poner ya batidos, eso va en gustos; aunque la verdad, a mí con los huevos batidos me sabe más a tortilla, mientras que con los huevos rotos queda una textura más gruesa y más de mi gusto.
Seguimos removiendo hasta que el huevo esté cuajado, pero que no nos quede demasiado seco. Rectificamos de sal y podemos añadir pimienta si queremos.
Servimos bien caliente.
Espero que os guste.
¡¡¡Buen provecho!!!
viernes, 8 de marzo de 2013
Hamburguesa doble con huevo
¿Quién ha dicho que una hamburguesa sea comida basura? ¿Quién ha dicho que una hamburguesa sea comida rápida?
Yo no soy de hamburgueserías, la verdad es que no me fío mucho de las carnes que utilizan, más que nada por la cantidad de grasa... Y que conste que con todo lo que se ha montado con lo de la carne de caballo no estoy especialmente preocupada, si la única consecuencia del engaño es la económica y la falta de claridad, ya que yo sí he comido carne de caballo, y me gustó, y lo que siento es que sea tan difícil encontrarla, porque según tengo entendido tiene bastantes ventajas con respecto a otras carnes...
Como decía una conocida mía "muy de vez en cuando hay que darle a los niños una pequeña dosis de comida basura para que se sientan integrados en la masa", y es que las madres que estamos siempre preocupándonos de que la alimentación de nuestros hijo sea lo más sana posible nos encontramos con numerosos obstáculos en el camino: hamburgueserías y pizzerías por doquier, que aunque sean muy sanas en sus ingredientes, como nos cuentan, aportan una cantidad ingente de calorías; pastelitos de bollería muy atrayentes, que nos hacen sentirnos inspectores examinando los ingredientes de los envoltorios, y eso sin contar que nos encontremos con una cantidad de aditivos que nos asuste, y más cuando se tiene un suegro químico; refrescos, snacks, chuches y demás fruslerías que entretienen el apetito a cambio de hacer efectivo el refrán de "el comer es como el rascar: todo es empezar", o lo que es lo mismo el eslogan de una conocida marca de patatas fritas que me reservo mencionar, y que al final consiguen que dejen de comer otras cosas más sanas.
Los que nos hemos criado con la dieta mediterránea, cuando no sabíamos ni qué era eso, y no queremos renunciar a los sabores de antaño, tenemos que echarle algo de imaginación y, sobre todo, tiempo a la cocina, y de vez en cuando podemos hacer alguna concesión...
Pero, para volver al principio (que me voy por las ramas), si las hamburguesas son caseras no hay lugar para considerarlas comida basura, y si no nos limitamos a pasarlas por la sartén sólo, pues tampoco es comida rápida.
Así que ya sabéis si queréis invertir, que no perder, un poco de tiempo podéis pasar un rato divertido haciendo estas hamburguesas, tan sanas como deseéis y en las que ya sabéis: los ingredientes siempre a vuestro gusto...
HAMBURGUESA DOBLE CON HUEVO
Ingredientes por cada hamburguesa:
- 2 hamburguesas caseras o de alguna carnicería de confianza (si queréis la receta de las mías, no tenéis más que pedir por esas boquitas)
- 1 panecillo y medio de hamburguesa o de otro tipo que nos guste
- 1 ó 2 lonchas de beicon
- 1 lata de las pequeñas de champiñones laminados
- 1 huevo
- ketchup
- mayonesa
- tomate
- lechuga
- cebolla
Preparación:
Aprovechando un día que mi marido no comía en casa y que había estrenado mi máquina de picar carne, por fin conseguí que mis hijos dijeran que mis hamburguesas están mejor que las de marca...
En la plancha, o en una sartén plana, pintamos con un poco de aceite y ponemos las hamburguesas, el beicon y los champiñones (yo aproveché media lata grande que tenía abierta) con un poco de ajo molido, y lo dejamos hacerse.
Cuando vayan estando hechos los ingredientes los vamos apartando y el beicon lo ponemos a escurrir sobre papel de cocina para que suelte bien la grasa.
Ponemos en la plancha los huevos y calentamos el pan. Cuando esté cuajado el huevo, le damos la vuelta y lo sacamos sin dejarlo demasiado, sólo para que se selle pero que no quede la yema demasiado dura (ya lo veréis más adelante).
Y empezamos a montar nuestra hamburguesa poniendo:
el pan, un poco de ketchup y el beicon,
una hamburguesa,
otra rebanada de pan, otro poco de ketchup y otro poco de beicon,
los champiñones al ajillo
la otra hamburguesa y un poco de mayonesa, o queso, pero yo no tenía...
y el huevo, antes de cerrar y sujetar con un palillo de brocheta para que no se caiga
y ¡¡¡a comer!!!
Supongo que os gustará, porque podréis hacerlas como os apetezca y con lo que tengáis más a mano.
¡ Y yo con un triste filete de pollo a la plancha y un tomate! ¡No hay derecho!
Ya me contaréis
¡¡¡Buen provecho!!!
viernes, 8 de febrero de 2013
Patatas guisadas con huevo
Ya os he comentado varias veces que yo soy más patatera que arrocera, sin embargo tal vez veáis por este blog, con el tiempo, más recetas de arroz que de patatas y la razón no es otra que el arroz es preferido con diferencia por mi hija a las patatas, y como los demás son todoterreno...pues eso, que ella se aprovecha.
A pesar de todo esta receta de patatas es la que pide siempre mi hija, dice que porque no lleva carne, con el consiguiente enfado de su hermano que es carnívoro en cualquier ocasión.
En casa se le llama Patatas Antoñita, la tomé de una revista hace unos 20 años y se llama así porque a la señora que la mandó a la revista se la dio alguien llamada así. A mí me da lo mismo cómo se llame, lo cierto es que está muy buena, y si no da tiempo de ir a comprar carne o pescado (o sacarlos del congelador) pues puedes tener opción a un buen almuerzo cálido y sabroso...
Cuidado que van un montón de fotos...
PATATAS GUISADAS CON HUEVO
Ingredientes:
- 1 kilo y medio de patatas (31 sp)
- 2 cebollas medianas (0 sp)
- 5 ó 6 dientes de ajo (0 sp)
- 3 ó 4 hojas de laurel (0 sp)
- 1 huevo entero (2 sp)
- unos 2 litros de caldo o de agua y una pastilla de caldo (1 pastilla: 1 sp)
- cúrcuma o colorante (0 sp)
- perejil (0 sp)
- sal (0 sp)
- aceite de oliva virgen extra (2 cucharadas: 7 sp)
El guiso completo: 41 sp. Salen 5 platos al menos: 8 sp, pero recordad que todos los ingredientes menos el aceite y el caldo son saciantes.
Preparación:
Pelamos y picamos la cebolla y los ajos, reservando dos de estos, muy finito. Pelamos y lavamos las patatas y las dejamos en espera.
Cubrimos la cazuela con aceite de oliva, pero sólo mancharlo, no vamos a freír sólo a rehogar, y ponemos los ajos y le damos unas vueltas.
Añadimos la cebolla con un poco de sal para que sude y las hojas de laurel. Rehogamos bien...
... hasta que estén más o menos así, es decir, blanditas.
Mientras, hemos cortado las patatas en rodajas o medias rodajas dependiendo del tamaño de las mismas.
Las ponemos en la cazuela y las rehogamos bien, sin dejar de darles vueltas para que no se agarren...
... las cubrimos con el caldo, o con el agua y la pastilla, que necesitemos...
... y le ponemos la cúrcuma o el colorante según la intensidad que deseemos. Dejamos cocer tapadas y a fuego medio.
Cuando veamos que el caldo ha tomado sabor sacamos un cucharón a un bol para que se enfríe.
En otro bol batimos un huevo entero y cuando el caldo reservado esté frío lo mezclamos.
Una vez que las patatas ya estén tiernas le añadimos el contenido del bol y lo dejamos cocer unos diez minutos.
Picamos los ajos reservados y el perejil y lo añadimos en el último momento.
Le damos unas vueltas y servimos bien calientes.
Cuidado con las quemaduras.
Ya me contaréis.
¡¡¡Buen provecho!!!
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