Blogging tips
Mostrando entradas con la etiqueta Legumbres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Legumbres. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de septiembre de 2016

Garbanzos con gambas al ajo-aceite y perejil


     Hay días en que la inquietud interior te hace andar como pollo sin cabeza por toda la casa, sin saber a qué atender, en qué centrarte, si sentarte o levantarte, si moverte o quedarte quieta. Y para esos días conviene tener un fondo de nevera, congelador y/o despensa que nos saque del apuro.

     El martes de la semana pasada fue uno de esos días para mi. Después de muchos nervios, por fin salieron las notas de Selectividad, y mi hijo está aprobado. Ahora sólo falta que lo admitan en la facultad que quiere y ya podré decir que tengo dos hijos que se estrenan en la universidad.

     Al final se te echa el tiempo encima y no sabes qué hacer de los nervios acumulados...

     Me gusta tener en el congelador legumbres cocidas, verduras hervidas, algún sofrito a ser posible con tropezones, y todo lo que nos pueda facilitar trabajo y ahorrar tiempo. Aprovechando que aún tenía garbanzos, caldo de pescado (ya sabéis, no vamos a desperdiciar esas cabezas), gambas congeladas... pensé en unos garbanzos con gambas que hacía tiempo había visto por algún sitio y que tenía que probar, pero que no puedo hacer cuando está mi hija en casa ya que no le gusta el marisco.

     Dicho y hecho, garbanzos con gambas, apurando el culín de ajo-aceite que quedaba, para mi marido y para mí, que los niños están de vacaciones...



    GARBANZOS CON  GAMBAS AL AJO-ACEITE Y PEREJIL

Imprimir receta





   Ingredientes:

     - 400 gr de garbanzos cocidos (11 sp)
     - 150 gr de gambas (las mías congeladas y peladas) (2 sp)
     - 2 galeras (optativo) (1 sp)
     - 1 cebolla pequeña (0 sp)
     - 2 ó 3 dientes de ajo (0 sp)
     - 1 cucharada de aceite de oliva (4 sp)
     - pimentón dulce (0 sp)
     - caldo de pescado casero (0 sp)
     - 1/2 copa de vino blanco (2 sp)
     - sal (0 sp)

     Para el ajo-aceite con perejil: picamos muy bien 4-5 dientes de ajos pelados con un puñado de perejil, y cubrimos con bastante aceite de oliva virgen extra, removemos y dejamos reposar unas horas. Yo lo hago así y lo dejo en el frigorífico para filetes de pollo o merluza...


     El guiso entero tiene 20 sp para 2-3 personas y hay que añadirle 1 sp por cada cucharadita de ajo-aceite que le pongamos.


   Preparación:


     Picamos la cebolla y los ajos muy finos. Escurrimos los garbanzos y si son de bote los enjuagamos bien.



     En una cazuela ponemos la cucharada de aceite y le damos unas vueltas a las galeras (si las vais a poner) y a las gambas si tienen piel  y las reservamos.



     En el mismo aceite doramos la cebolla y el ajo picados y añadimos pimentón dulce al gusto. Si no vais a utilizar caldo de pescado podéis añadir al sofrito algo de pimiento, tomate y laurel, y después ponéis agua.



     Rehogamos un instante para que no se queme el pimentón y agregamos a la cazuela los garbanzos y el vino blanco. Cuando se evapore el alcohol añadimos el caldo de pescado y dejamos cocer unos diez minutos o hasta que tengamos el caldo según nos guste más seco o más caldoso. Rectificamos de sal.



     Incorporamos las galeras y las gambas y dejamos que cueza hasta que estén hechas. Suele bastar con 3-5 minutos


     Apartamos y servimos con un chorreón de ajo-aceite al perejil al gusto de cada comensal.



     Espero que os guste


¡¡¡Buen provecho!!!

domingo, 22 de mayo de 2016

Taboulé de garbanzos con pasas



     Parece que el cuscús está gustando bastante en casa, por lo que hay que ir buscando alternativas para compartir mi comida con la de mi familia...

    Aún estamos en la fase de "experimentación y acercamiento", por lo que los platos integran el cuscús con alimentos frescos o cocidos, de manera que se parezcan a ensaladas frías o templadas. Posteriormente habrá que probar a meter carnes, pero eso poco a poco.

    La receta de hoy cunde mucho. A mí me han salido 8 platos aproximadamente, y como los garbanzos los había cocido el mismo día, lo he servido templado.  El resto a la nevera, y ha sido convenientemente consumido por el pater familias y su hija después de un día completo en la calle: ya sabemos que en esos momentos no apetece meterse en la cocina, sino comer algo ligerito y descansar...

     Quienes no estén acostumbrados al comino que comiencen poco a poco, añadiendo la punta de una cucharadita al principio y otra después, en el aliño. Si ya lo conocéis y os gusta, con media cucharadita en cada fase va de lujo... pero, repito: siempre a vuestro gusto, al igual que el aliño final.

     Quizás no os deis cuenta, pero insisto mucho en mezclar o mover muy bien los ingredientes en cada paso. No es que me guste marear la comida, pero es la única forma de que el cuscús quede bien integrado y no en pegotes.

     Y ahora ya empezamos...



     TABOULÉ DE GARBANZOS CON PASAS








     Ingredientes:

   - 500 g de garbanzos cocidos ( 14 sp ) (pueden ser de bote)
   - 150 g de cuscús ( 14 sp )
   - 3 tomates de ensalada ( 0 sp )
   - 1 pimiento verde ( 0 sp )
   - 1 y 1/2 cebollas nuevas  ( 0 sp )
   - 50 g  de uvas pasas ( 8 sp )
   - comino molido al gusto  ( 0 sp )
   - hojas de hierbabuena fresca  ( 0 sp )
   - 1 cda de aceite ( 4 sp )
   - 1 cda de vinagre de Módena  ( 0 sp )
   - el zumo de 1/2 limón  ( 2 cucharadas: 0 sp )
   - sal ( 0 sp )

     Como veis, nos da 40 sp  (12 los días de no contar), que según la porción pueden ser 5-6 sp por persona, ya que a mí me salieron 8 raciones.


     Preparación:

     Comenzamos midiendo el cuscús y poniendo a hervir el mismo volumen de agua.  Mezclamos el cuscús con las pasas y el comino en la fuente donde lo vayamos a servir, a ser posible con tapadera. Cuando el agua esté hirviendo la agregamos sobre el cuscús asegurándonos de que esté bien repartida, y dejamos que se hidrate unos 5-8 minutos, dependiendo de la marca, bien tapado con la tapadera o con papel film.



     Mientras tanto, cortamos a tiras finas las cebollas y el pimiento, los tomates en cuadritos. Picamos también las hojas de hierbabuena.



     Cuando el cuscús esté hidratado lo movemos bien con un tenedor, para quitar el apelmazamiento y que quede suelto.




     Agregamos las verduras y la hierbabuena y movemos bien.




     Por último añadimos los garbanzos escurridos y ya lavados (sobre todo si son de bote), y mezclamos muy bien.



     Finalmente aliñamos con la sal, el aceite, el vinagre, el zumo de limón y otro poco de comino molido.  Mezclar bien y dejar reposar unos minutos para que se integren los sabores y aromas.



     Servimos en la misma fuente.


¡¡¡Buen provecho!!!




domingo, 13 de marzo de 2016

Sopa de verduras con pasta



     Hoy os traigo una receta muy rápida, para esos días en los que no tenemos tiempo o ganas de pasarnos muco rato en la cocina.

     Yo siempre intento tener latas de conservas porque, aunque me gustan más los productos  ultracongelados, no siempre tenemos sitio en el congelador, sobre todo si somos de los que nos gusta tener una reserva de comidas congeladas para cuando tenemos que salir o dedicarnos a otros menesteres...

     Eso sí, nunca utilizo una conserva recién salida de su recipiente, de verduras se entiende, porque no sería muy inteligente lavar el atún en aceite o los mejillones en escabeche por poner un ejemplo...  Siempre la lavo y la escurro bien para eliminar la mayor parte de la sal y otros aditivos.  Las conservas de legumbres prácticamente no están ya en mi despensa, no me acaba de gustar ese entorno gelatinoso en el que vienen, por lo que prefiero cocerlas yo misma y congelarlas en bolsas de congelación...  (otra cosa más para el congelador)

     Al final  de la receta os dejo otras posibilidades por si no os gustan o no encontráis las zanahorias con guisantes baby en conserva.

     Espero que os guste



     SOPA DE VERDURAS CON PASTA







     Ingredientes

   -  2 cucharadas de aceite  (7 sp)
   -  1 cebolla pequeña  (0 sp)
   -  100 g de bacon  (9 sp)
   -  2 latas de guisantes y zanahorias baby  (10 sp)
   -  1 lata de champiñones  (0 sp)
   -  2 dientes de ajo  (0 sp)
   -  1 ramito de albahaca (o perejil)  (0 sp)
   -  100 g de pasta pequeña  (10 sp)
   -  1 cubito de caldo  ( 1 sp)
   -  sal  (0 sp)
   -  pimienta  blanca  (0 sp)


     El guiso completo son 37 sp, y comemos 5, por lo que podemos contar unos 7-8 sp por plato.  Podemos rebajarlo más poniendo el bacon de pavo (100 g = 3 sp) con lo que se quedaría en 31 sp, es decir, unos 6 sp por plato en días de contar todo, o 2 sp en días de no contar...


     Preparación:


     Se pica menudita  la cebolla y el bacon. Seguidamente se ponen a rehogar en las dos cucharadas de aceite a fuego lento, y moviendo bastante para que se integren los sabores.




      Se añaden las verduras, lavadas y escurridas, y se sigue rehogando a fuego lento unos 5 minutos.




      Se cubre de agua con una pastilla de caldo, pero que las cubra al menos dos dedos, ya que después tendremos que añadir la pasta. Salpimentamos y dejamos cocer unos 5-10 minutos, dependiendo de como nos guste la verdura.




      Agregamos la pasta junto con el ajo y las hierbas bien picados.

      Cuando está cocida la pasta, apagamos el fuego  y dejamos reposar 5 minutos antes de servir.

      Podemos acompañarlo de queso rallado.


Nota:

     Podemos hacerlo también con verduras congeladas, las que más nos gusten, o con verduras del tiempo, en cuyo caso tendremos que adaptar el tiempo de cocción de las mismas.



¡¡¡Buen provecho!!!



domingo, 28 de febrero de 2016

Lentejas con calabacín y puerro



     Ya os comenté  hace poco que me había autoregalado un libro de cocina con el monotema de legumbres. Pues esta receta es del mismo libro...

     Sería mucho decir que ha traído la alegría a mi cocina, pero lo que sí es seguro es que ha traído cierta paz a mi mesa, pues con la novedad y la experimentación hay un margen de confianza hacia las temibles legumbres, con lo que voy ganando tiempo y posiciones en esta partida diaria que es alimentar de la forma más sana posible a mi familia. La primera vez sólo quito aquellos alimentos o especias que sé que no gustan o que perjudican a alguien de casa, y dependiendo de las apreciaciones de mi jurado, posteriormente modifico o no cantidades e ingredientes...

     Hablando de los componentes de mi jurado la verdad es que son pocos pero variados. Por un lado el que protesta por cualquier plato que no contenga carne, chacina o no esté frito; ni qué decir de lo que opina de las legumbres siempre que no sea un buen puchero al estilo de mi madre; por otro, la que quiere comer sano, rehuye cualquier guiso con carne o pescado, pero que está muy lejos de convertirse en vegetariana (porque donde se ponga una buena pechuga de pollo empanada, unas lagrimitas o unos chocos fritos...) y que acepta de muy buen grado las legumbres, en especial el antedicho puchero. Y finalmente, el todo terreno, el que come de todo, el que agradece cualquier plato, el que acepta tanto recetas nuevas como antiguas, el que presume de cómo come en casa, el que prefiere cargar con el tupper de comida casera antes que comer de bocadillo o en la calle, el que no rechaza la novedad, pero siempre está dispuesto a acabar por la noche lo que sobre, si es que sobra... el que siempre repite... en definitiva, el que nunca falla, y que está igualmente enamorado del mismo puchero que sus hijos.

     Así que si queréis renovar vuestro recetario en cuanto a legumbres se refiere, no os separéis demasiado y seguidme de cerca...



     LENTEJAS CON CALABACÍN Y PUERRO






Ingredientes


   - 300 g de lentejas pardinas  (21 sp)
   - 2 cdas de aceite  (7 sp)
   - 2 dientes de ajo   (0 sp)
   - 1 cebolla  (0 sp)
   - 1 calabacín grande  (0 sp)
   - 1 puerro  (0 sp)
   - 200 g de tomate triturado  (0 sp)
   - pimentón dulce  (0 sp)
   - sal  (0 sp)
   - pimienta blanca   (0 sp)

     El guiso entero por 28 sp, es decir, 7 por plato



Preparación


   Ponemos a cocer las lentejas, lavadas previamente en abundante agua, con un poco de sal. Si son pardinas con unos 25 minutos tendremos bastante, pero de todas formas es conveniente ir probando. Una vez cocidas las colamos, y podemos reservar el líquido de cocción, yo no suelo hacerlo por el tema gases...

   Pelamos y picamos la cebolla. Los ajos, los pelamos.  El puerro, después de lavado y de asegurarnos que no tiene restos de tierra, lo cortamos en tiritas finas. El calabacín lo lavamos y lo cortamos en trozos pequeños o en cubitos. Reservamos todas las verduras por separado

   En el aceite sofreímos primero los ajos, y cuando empiece a tomar color los retiramos.




   Agregamos la cebolla  y el puerro. Dejamos rehogar unos 5-8 minutos removiendo para que no se quemen.




   Incorporamos el calabacín y seguimos moviendo por unos 5 minutos más.




   Seguidamente ponemos pimentón al gusto, movemos e inmediatamente añadimos el tomate, salpimentamos y dejamos hacerse a fuego lento unos 10-12 minutos, cuidando que no se deshaga el calabacín.




   Cuando está el tomate se le ponen las lentejas y un vaso o dos de agua o del líquido de cocción reservado y se deja cocer, tapado, otros 5 minutos rectificando de sal si fuera necesario, de manera que se integren los sabores.




   Servimos bien caliente



¡¡¡Buen provecho!!!





domingo, 15 de noviembre de 2015

Otra manera de comer garbanzos con espinacas (Editado:12 enero 2016)



      No hay nada mejor que saborear las recetas con las que nos hemos criado, los guisos que nos han hecho crecer y ser quienes somos, esos platos que reconocemos simplemente por el olfato... pero a veces hay que cambiar, meter algo nuevo en nuestras ollas, o simplemente probar y mezclar alimentos nuevos, o ¿por qué no? los mismos pero con otro enfoque...

      Como he decidido que sean tres los días reservados para las legumbres, de vez en cuando hay que buscar nuevas recetas para no cansar al personal y para variar aún más la dieta. Y así, buscando, buscando, encontré esta receta que he adaptado de un nuevo libro que ha llegado a mi cocina.  El libro, editado por Círculo de Lectores, es obra de Anna García y se titula El gran libro de las legumbres,  así que está claro de qué va. En él, además de las esperadas recetas, que no se limitan a nuestros gustos, sino que abarcan sabores de otras culturas, encontramos una introducción a las diferentes legumbres, tanto las más conocidas, como otras más humildes como el altramuz, la algarroba, el cacahuete, etc, sin olvidar la soja.  Así que ya iré viendo cuáles voy adaptando.

      Hoy voy a empezar, además, a puntuar las recetas para quienes sigan la no-dieta de Entulínea, y más adelante iré puntuando las anteriores recetas de este blog. Lógicamente puntuaré las cantidades que yo he puesto, así que si cambiáis, sólo tenéis que adaptar.

     En el libro, esta receta lleva arroz cocido, que se incorpora a la vez que los garbanzos y las espinacas, pero que yo eliminé porque el día anterior ya habíamos comido arroz y no es imprescindible. También he eliminado la guindilla, y he preferido reducir la cantidad de pimentón picante y completar con pimentón picante, ya que mi hija es demasiado sensible a los alimentos picantes.  Si algún día la hago siguiendo la receta original al 100%, editaré para contaros.  Pero hoy ha quedado así:


      CURRY DE GARBANZOS Y ESPINACAS










      (Cuando haga la foto del libro, editaré y os lo mostraré)

      Como nos han cambiado la puntuación en el plan,  EDITO actualizando con los Smartpoint 

Ingredientes:


   -  800 gr de garbanzos hervidos      (22 sp)
   -  1 paquete de espinacas congeladas de 450 gr     (0 sp)
   -  1 cebolla     (0 sp)
   -  1 patata    (la mía pesaba 115 gr =  2 sp)
   -  1 zanahoria grande     (0 sp)
   -  2 dientes de ajo     (0 sp)
   -  1 cucharadita de curry     (0 sp)
   -  1 cucharadita de pimentón dulce     (0 sp)
   -  1/2 cucharadita rasa de pimentón picante     (0 sp)
   -  2 cucharadas de aceite     (7 sp)
   -  sal   (0 sp)

     Todo el guiso :   31 sp, y salen al menos 5 platos (6 sp)

     Para días de no contar, sólo 1-2 sp del aceite.


Preparación:


     La noche anterior ponemos a remojar los garbanzos si los utilizamos secos (unos 300-400 gr),y por la mañana los escurrimos y los ponemos a hervir en agua con un poco de sal (yo los puse 12 minutos en la olla super rápida) hasta que estén tiernos.





Cuando puedo, cuezo más garbanzos y los congelo para otro día


      Aparte, descongelamos las espinacas siguiendo las instrucciones del paquete, en mi caso, en microondas, 5 minutos al máximo, darle vueltas y otros 3 minutos también al máximo.




      En una cazuela, ponemos  a rehogar la cebolla pelada y picada con las dos cucharadas de aceite y una pizca de sal. Rehogar hasta que la cebolla se ponga tierna, y entonces agregamos la zanahoria, pelada y cortada a rodajas, y también los ajos, pelados y picados.




     Mantenemos la cocción otros 5-10 minutos y agregamos la patata, pelada y cortada a dados pequeños. Continuamos rehogando otros 10 minutos más.




     En este momento ponemos el curry y las dos clases de pimentón, con cuidado de que no se quemen, para que no amargue.  Como en casa no nos gustan los tropezones, lo pasé por la batidora antes de añadir las especias.



     A continuación, añadimos los garbanzos escurridos y las espinacas, mezclamos y agregamos unos 250-300 ml de agua y dejamos cocer, a fuego medio, para que se integren todos los ingredientes, hasta que se evapore gran parte del agua; rectificamos de sal si hace falta. Servimos bien caliente.




     Ya me contaréis.

¡¡¡Buen provecho!!!

domingo, 23 de marzo de 2014

Recopilación cuaresmal



     Aunque estamos a mitad de la Cuaresma, aún quedan bastantes días. En esta entrada vamos a tener mas olla que días... pero lo importante es que haya para todos los gustos.

     Como os he dicho en otras ocasiones, la vigilia ya no se lleva demasiado, ha quedado relegada como algo antiguo, propio de personas mayores, o como algo "beatón", propio de "capillitas", pero yo suelo guardarla, y, conmigo, los míos.

     Además, la vigilia me acerca cada vez más a la figura de mi madre, como cada viernes de Cuaresma, y alguno que otro más, nos ponía comida de vigilia, y nos miraba con reprobación si completábamos la comida con un trozo de chorizo o de salchichón entre dos trozos de pan. Desde mi más tierna infancia, asistía al empeño de mi madre en guardarla, mientras los demás refunfuñaban intentando buscar una excusa para saltársela. Cuando ya fui mayor, sólo tenía que ver cómo mi madre se levantaba a la misma hora, o incluso mucho antes que yo, para ir al Cautivo o al Gran Poder, para avisarme de que cuando volviera de clase me esperaba comida de vigilia.

      La verdad es que si lo pensaba bien, en muchísimas ocasiones nos pasábamos el día sin probar nada de carne sin que hubiera un motivo, por tanto, tampoco tenía que considerarlo como un sacrificio. Con el tiempo, me he dado cuenta de que el verdadero sacrificio es encontrar un momento en el que ponerme a reflexionar sobre muchas cosas, sobre mi propia vida, sobre mi relación con los demás (propios y allegados, o ajenos), ponerme en el lugar de otros que pasan por malos momentos... e intentar mejorar.

      Pero mejor será que vaya a lo importante. dejaros algunas de las recetas que os he ido poniendo en este blog que podréis realizar si queréis guardar la vigilia... y también si no.



     Verduras


- Berenjenas con atún




- Cazuela de berenjenas




- Ensalada de col




- Espárragos "esparragaos"





     Arroces y pastas

- Arroz con almejas y gambas




- Arroz con calamares en su tinta




- Arroz con setas variadas




- Espaguetis con salmón y huevas





     Potajes, guisos y legumbres


- Ensalada de garbanzos




- Espinacas con garbanzos




- Patatas en ajopollo




- Patatas guisadas con huevo




- Sopa de garbanzos




- Sopa de tomate y pimiento con uvas




     Pescados


- Bacalao fresco a la Savona




- Caballas en escabeche




- Medallones de merluza en salsa





- Patatas con tintorera




- Sopa de pescada




     Creo que tenéis donde escoger sin arruinaros ni pasar todo el día en la cocina ¿no?

¡¡¡Buen provecho!!!







Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...